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Más cerca de la salida del default con la aprobación de la ley clave

Más cerca de la salida del default con la aprobación de la ley clave

El oficialismo obtuvo 54 votos a favor. En contra fueron 16. El FpV, dividido

La Cámara de Senadores convirtió esta madrugada en ley el pago a los fondos buitre impulsado por el Poder Ejecutivo, a través de una iniciativa que deroga las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y que autoriza la emisión de deuda por 12.500 millones de dólares.

La norma fue aprobada en general y particular por 54 votos a favor y 16 en contra, y hubo dos ausentes. Así, el oficialismo superó los dos tercios con holgura, sumando muchos votos del bloque del Frente para Victoria.

PIDIERON CAMBIOS

No obstante, un sector de los que anunciaron su apoyo en general pidieron que se introdujeran cambios en particular.

Puntualmente, pidieron que se modifique la Ley de Administración Financiera para que el Poder Ejecutivo se vea obligado a pedir autorización al Congreso nacional para tomar deuda, al tiempo que debería informar para qué utilizará ese dinero. Además, prohíbe la prórroga de jurisdicción fuera del país.

La modificación fue propuesta por los senadores del peronismo puntano Rodríguez Saá">Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, y respaldada por algunos legisladores del FpV que votarán a favor del proyecto en general.

Entre los kirchneristas que apoyaban los cambios de Rodríguez Saá y Negre figuraban la formoseña Graciela De la Rosa y la jujeña Liliana Fellner.

A FAVOR Y EN CONTRA

El debate fue iniciado, alrededor de las 11 de la mañana, por el radical Julio Cobos, quien abogó por la aprobación de la iniciativa para, de este modo, resolver la controversia con los fondos buitre y sostuvo que en caso de no avalarse “los intereses se siguen acumulando y es como un taxi que bajó la banderita y no lleva a ningún lado”.

Mientras, el bloque de senadores del Frente para la Victoria-PJ expuso sus diferencias internas respecto del acuerdo con los holdouts, especialmente con relación del riesgo de “litigiosidad”.

Por el ultrakirchnerismo, la senadora nacional del Frente para la Victoria por Santa Cruz, María Ester Labado, adelantó su rechazo al proyecto oficial debido a que la iniciativa gubernamental “es riesgosa”. Tampoco apoyaron el acuerdo los presidentes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Economía Nacional, los kirchneristas Juan Manuel Abal Medina y Eduardo Aguilar.

En cambio, el senador nacional por el FpV-PJ de Salta, Rodolfo Urtubey, quien habló en representación del kirchnerismo más moderado que lidera el jefe del bloque Miguel Pichetto, sostuvo que apoya la medida por “una decisión política” porque Argentina “debe resolver una situación de minusvalía” en la que se encuentra y “debe cumplir con los bonistas que creyeron”.

Pichetto, que extendió su discurso más del plazo establecido, anunció su voto a favor en lo general y en lo particular porque “hay que darle un cierre final” al tema del desendeudamiento. Sin embargo, criticó medidas del gobierno de Macri, como la primera decisión de nombrar por decretos a jueces de la Corte y en materia económica.

La iniciativa contempla, como se dijo, la derogación de dos leyes que imposibilitan alcanzar un acuerdo con los acreedores porque, entre otros aspectos, impiden realizar ofertas por encima de los montos pagados a los bonistas que ingresaron en los canjes de 2005 y 2010.

Además establece que todos los bonistas que cobren no podrán litigar contra Argentina.

Se condiciona asimismo el pago a los acreedores a que un tribunal de Estados Unidos realice un “efectivo levantamiento de las medidas cautelares” que impiden a Argentina pagar a los tenedores de títulos que aceptaron las reestructuraciones y provocaron que el país entrara en un default selectivo.

En el proyecto se prevé también otorgar un permiso al Ejecutivo para que emita deuda por unos 12.500 millones de dólares en los mercados internacionales, con plazos de vencimiento de hasta 15 años, con el fin de aplicar los recursos obtenidos al pago a los acreedores.

Para el senador Jaime Linares, del opositor bloque Gen (centroizquierda), esta ley es “trascendente para el país”, una “condición necesaria”.